Mi corazón apresado
grita entre lágrimas
tu nombre
No se acostumbra
al silencio lúgubre
que nos corroe
El dulce recuerdo
tiembla y estalla
ya no queda nada
se disuelve
El silencio
se nos acerca
con un cuchillo
entre las manos
El olvido
nos devora
desde la niebla
martes 25 de septiembre de 2007
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